El arte de vivir de ser artista
- Sara Lasso
- 18 abr 2016
- 2 Min. de lectura
¿Se puede ser un artista y ganar suficiente dinero para vivir del arte? Sí, rotundamente sí. Hay mucho mito y desinformación sobre las posibilidades que tienen las personas creativas paradedicarse al arte profesionalmente y que les resulte rentable.
Cómo ser artista y vivir del arte
Si lo que quieres es vivir de las ventas de tu arte, a menos que tengas dinero para contratar los servicios de profesionales, puedes encargárte tú mismo de la mayoría de las tareas administrativas y comerciales de tu negocio como hacen tantos otros trabajadores autónomos cuando están empezando.
Lo primero es informarse y saber lo que te espera:
Inestabilidad económica. Prepárate mentalmente para no tener un salario fijo y vivir de los ingresos que seas capaz de generar sobre la marcha. Los ingresos pasivos te pueden ayudar a estabilizar la entrada de dinero (ver punto 5).
Control de ingresos y gastos. Calcula tus gastos básicos mensuales, trimestrales y anuales, y si serás capaz de asumirlos. Analiza de dónde provienen tus ingresos y a dónde va ese dinero.
Ser legal. Puedes comenzar como amateur para poner a prueba la viabilidad de tu proyecto y ganar experiencia profesional a tu ritmo, pero ponte un límite de tiempo o de ingresos para legalizar tu situación. Aumentarán tus gastos fijos, pero a la larga estarás más protegido económicamente: impuestos, seguridad social, etc.
Precio justo. No seas tímido cobrando por tu trabajo y calcula que el precio del proyecto sea rentable. Asegúrate de ir incluyendo en el precio los gastos de prestaciones como seguros (vida, salud, incapacidad, seguro de propietario o inquilino...), pensiones (desgraban impuestos y el ingreso que producen está libre libre de cargas), vacaciones pagadas, etc; y vigila los gastos indirectos (como las horas que dedicas a limpiar tu estudio, por ejemplo).
Huevos en varias cestas. Diversifica tus fuentes de ingresos. Estate alerta ante nuevas oportunidades: Ventas, encargos, trueques, clases, asesoramiento, becas, residencias, donaciones, concursos, apoyo económico familiar o por un mecenas, otro trabajo por cuenta propia o ajena, alquileres...
Inversión social. Invierte en tu red de contactos: colaboradores, amigos, profesionales del sector, instituciones, etc; porque de ella vendrá el grueso de tus proyectos e ingresos.
Marketing. Dedica un par de horas a la semana a la auto-promoción. Crear arte es la mitad del trabajo, aún tienes que venderlo y/o conseguir nuevos encargos para mantener tu agenda ocupada.
Crisis es oportunidad. En tiempos difíciles, sé creativo con tu negocio. Lanza campañas u ofertas especiales.
Vacas gordas y vacas flacas. Cuando el negocio vaya bien, ahorra dinero para rachas menos prósperas. Es conveniente tener un colchón económico equivalente a 3-6 meses de gastos básicos.
Economías independientes. Separa tu economía profesional de la personal. Crea una cuenta bancaria con tarjeta para dividir ingresos y gastos profesionales de los personales.
Financiación. Trata los gastos en tu arte y negocio como inversiones.
Guarda las facturas. Registra regularmente todos los costes de tu negocio a lo largo del año para facilitarte la declaración de la renta e infórmate sobre cómo deducir el máximo de gastos.
